Tú Lo sAbÍaS...


ReTrAtAnDo...MoMeNtoS


La vida está llena de momentos especiales o simplemente momentos que son lo suficientemente importantes como para grabar en la memoria.
Hace un tiempo me preguntaba qué sería la vida sin esos momentos rutinarios, y cómo cada uno de nosotros interpretamos esos momentos como especiales y merecedores de retenerlos para siempre en la memoria.
A veces, sin darte cuenta, los empiezas a recordar, vienen a la cabeza y sin saber bien por qué motivo.
Tal vez no les diste importancia en ese momento en el que estaba ocurriendo, pero al tiempo y, sin más, ese momento aparece sin querer recordarlo de forma consciente.

La vida está llena de momentos, tal vez simples, pero momentos que sin darnos cuenta, no somos conscientes de los especiales que podrían ser.
 A veces parece que sólo aquellas cosas a las que queremos darle importancia son las mejores o las más interesantes de recordar y vivir. Ésas que consideramos especiales son las que nos hacen felices. Son momentos de felicidad plena. El nacimiento de un hijo o sobrino, la boda tuya o de tu hermana, el día que apruebas la carrera, el dia que te ascienden o descienden a un puesto, el día que encuentras tu propio camino, el día que decides, el día que escribes un libro y consigues que se publique, el día que haces un gran viaje, el día que estás en el sitio que quieres estar, el día que vives tu independencia, el día que compras la casa de tus sueños, el día que enamoras y te enamoran... esos días, son grandes días... e intentamos retener siempre y dejarlos bien fotografiados...

Pero ¿qué pasa con esos momentos de rutina, esos días que sale un nuevo sol, pero es el mismo sol que ayer, esos días de lluvia y película repetidos?... Esos momentos que, aunque rutinarios, pueden ser momentos especiales también, forman parte de tu vida, de tu día a día... Todo depende de la consciencia que uno tome sobre su presente.

Sé que no seré tan consciente de esos momentos diarios o tal vez sí, a lo mejor el día que tal vez esté más cerca de otros soles y otros cielos... A lo mejor la vida sería mejor si hiceramos de ese sol diario, de esa lluvia y de ese café compartido en la cocina de una oficina, momentos geniales... Porque un día esos momentos, rutinarios, podrían faltar y sin más convertirse en algo que echas de menos.

Mi memoria me llevó un día a un momento muy rutinario en casa de mis padres, cuando vivía con ellos y mis hermanas... Mis domingos en casa de mis padres eran tan rutinarios como ir al colegio todos los dias... Pero recuerdo esos domingos y a veces los echo de menos... En su momento, no le daba importancia, ni siquiera era consciente de lo feliz que me hacían. El olor a plancha, la sintonía de "Sensanción de vivir" que me hacia salir de mi cuarto de estudio para ir corriendo a ver el capítulo de ese domingo, el olor a betún mientras mi padre limpiaba los zapatos, las risas provocadas de mi madre para hacerme troncharme de risa... y ese sillón de sólo dos plazas, en los que mis hermanas y mi madre nos intentábamos meter aunque fuera a presión, con el único objetivo de  disfrutar de la película-dramón del domingo en Antena 3. El retrato de tres mujercitas que lloraban juntas con la película y hacían que la historia les traspasará hasta hacerlas llorar como si fuera su propia desgracia...
Hoy no tengo esos momentos de domingo, ahora, si intento ver una película de tal calibre, la veo y lloro sola e intento a veces reprimirme, por eso de que me da "vergüenza" llorar por una película que es una "tontá"...

Pero tengo otros instantes también interesantes de vivir, y que, tal vez, algún día eche de menos, como hoy echo de menos esos domingos familiares.

Espero que algún día lo interiorice tanto, que consiga darle importancia a cada sol, a cada gota de lluvia, a cada olor, a cada mirada, a cada instante junto a tí. Es ese día, sólo ese día, en el que conseguiré, estar en paz y estar feliz con lo que estoy viviendo...

Una buena amiga, amiga de infancia, hace no mucho me escribía:  "Cómo echo de menos nuestra juventud... ser enanas"... Curioso, porque cuando eramos "enanas" estabamos deseando crecer y hacernos grandes para tener nuestras propias vidas, tener dinero, viajar,  ser independientes y salir hasta altas horas de la madrugada sin dar explicaciones... Creo que nos hemos dado cuenta de que la vida no es mejor de adulta, o, tal vez, tenemos anhelos o simplemente hemos comprobado que la vida adulta no nos complace como esperábamos, como en aquellos años pasados,  tampoco nos hacían felices los momentos de cole, los examenes, los mismos lugares de vacaciones.


Buscando y recordando ese momento junto a tí... Desearía ser consciente de todos mis instantes. De querer hacerlos míos y retratarlos... para siempre. Sobre todo vivirlos como únicos en el presente.






Un ReGaLo a mI aHiJada

Nunca pensé que tuviera una idea como ésta, y menos que fuera capaz de llevarla a cabo...

Mi hermana mayor, Tere, me pide que sea la fotógrafa de mi sobrina Jimena el día de su comunión.
¡Puff! Vaya resposabilidad, pieso para mí, pero el resultado quedaría reflejado en el post de "PrInCeSa PoR Un Día".

La frase que me pudo inspirar: "La niña con alas por manos"...
Y la idea que me sugirió: Crear un albúm totalmente personalizado para ella...
Sabía que no quedaría como aquellos albums de comunión, tipicos de estudio... A lo mejor,
 ni siquiera podría aspirar a ser perfecto.
Mi mejor recompensa de este trabajo: Las palabras de satisfaccion de mi hermana al ver el albúm: "Emocionante... Gracias por este recuerdo tan bonito, por la originalidad y tu dedicación"
Las lágrimas de mi madre de pura emoción.
Me siento satisfecha y feliz porque he hecho un trabajo del que me siento muy orgullosa... Por todo lo que ha hecho sentir a los que más quiero...

Tengo que decir que he tenido una modelo muy proactiva y paciente... de las mejores... Gracias, Jimena.

Una muestrita del resultado de aquel trabajo...





On ThE RoAd

Un viaje a Cádiz, un pueblo, Monesterio...Una Telma y Louise con otra Telma
Un viaje que queda ya en el recuerdo...Un viaje de amigas, un camino juntas, entre historias de espíritus, sueños contados y risas compartidas.
Siempre habrá "carritos de compra" en una habitación de hotel de lujo con toalla en la cama..
Gracias por el viaje compartido.