El sueño américano

¿cuál es el sueño américano?.
Después de mi último viaje a los estados unidos y de los nervios que me hicieron pasar, aquellos que se suponen ayudan al ciudadano y protegen a su país de posibles atentados. No tienen ni “puta idea” (y perdón por la expresión, pero son las palabras del “alma”). Lo dicho, que los cuatro “maromos señores de la ley” que están en la puerta del “cielo” viendo quien pasa y quien no, según tus pecados, puedes acceder al reino de los cielos o si no volverte con el rabo entre las piernas , convertido en diablillo ya, a tu casa. Y estos señores que por el simple hecho de tener una manchita de café y un poco de celo en el pasaporte viejuno, ya de tantas aventuras, sólo por eso, tienen que amenazar y humillar al turista que va a invertir en su propio país unos dólares, sí es muy lógico que le traten a uno como un “asesino o terrorista”. Ese día, me dije que NO volvería a Estados Unidos, ya que esta gente está totalmente asustada y muerta de miedo. Y más miedo que pasé, cuando vi, que nadie me decía donde podía estar mi otra mitad. Mientras tanto a mi vuelta a España, leo esta noticia, en la que me pregunto, tal vez, ¿deberían de poner a policías con cierto instinto para saber quien puede gastarles una broma bastante pesada o ponerles una bomba?. Señores policías americanos, ¿qué mierda, os hacen en el cerebro cuando os ponen un arma entre las manos?. Creo que esa pregunta es fácil, ya que de los tres policías que amenazarón a mi otra mitad en la aduana, eran emigrantes que han debido de olvidar de donde vienen y lo mal que lo debieron de pasar sus padres para darles una vida digna en el país de las oportunidades. Entonces está claro, que el problema es la de dar un arma a cualquiera, es un país cada vez más amenazado y desprotegido por policías que pierden el tiempo con finlandeses con sudadera sospechosa, rubias noruegas y padres de familia con problemas para expresar que vive en España pero que tiene pasaporte francés. Hoy y cada vez más, me alegro de vivir donde vivo. Y si tuviera que volver a los estados unidos, será por una fuerza mayor, pero creo que ya he visto todo lo que tenía que ver y me alegro de haber conocido las dos partes de un país. El País amable y el País del miedo.
Y después de esta pequeña opinión, sólo quiero decir, que viajen a estados unidos, pero conscientes de que le puedan tratar como si fuera un terrorista, aunque usted pueda ser Santa Teresa de Calcuta.
He viajado y recorrido tanto mundo, que nunca había sentido tanto miedo como pase aquel 29 de Abril pasando la frontera de Estados Unidos. Quiero además lanzar una pregunta ¿cómo se tienen que sentir la persona que va a buscarse el vida a este país cuando entra por sus puertas?, si nosotros que somos turistas vamos para una semana y te ponen una “ B” en tu visa y con una sonrisa cínica te dicen “you have a nice day” y te pasan a la habitación de los que no cumplen con sus requisitos de entrada. Hoy me estoy acordando de la cara del “Kung fu”, que me pregunto, hasta por "mi talla de sujetador" y me digo, espero que nunca traten a tu novia/esposa o hija, como me tratasteis vosotros a la novia de aquel marcado por la “B”, sin darme una mísera explicación de donde podía encontrar a mi otra mitad.
Simplemente me amargastéis mi día, que termino de rematar además los retrasos de nuestro vuelo.
Ah! quería dar las gracias a la chica española que estuvo conmigo para tranquilizarme y acompañarme hasta que Marcos apareciese por entre todos los presuntos terroristas que entraban al país.
Un saludo a la fuerza de la ley americana y otra a “Kung fu”. Os olvidaré.
** siento y lamentó las palabras mal sonantes vertidas en este post, pero es que realmente estoy muy decepcionada***

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